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Editorial
El costo se paga igual
La tragedia de la Ruta 65
La vista aérea del sobrevuelo realizado en la zona del accidente por Edgardo Alzueta, posibilita sacar del paso algunas dudas, respecto del accidente por el cual dos familias lloran vidas y se cuantifican las pérdidas materiales a las empresas
Esta vez no
La tarea de Policía Científica permitirá aventurar una hipótesis sobre la mecánica del accidente. A través de mediciones y dibujos planimétricos, lograrán establecer cuál fue la causa del accidente que involucró a tres camiones. (No se descarta alguna falla mecánica) Mientras tanto dos familias lloran a sus familiares jóvenes y en plena actividad laboral. El costo se paga igual, ya que cada vez que nos dicen “Ruta 65”, imaginamos pozos, falta se señalización, mojones que no existen, banquinas sin mantenimiento y otros accesorios que se le puedan sumar. Esta vez, daría la impresión, desde el aire, que algunas marcas se ven sobre la cinta asfáltica, que las banquinas están con el pasto corto y mantenido y que el impacto se produjo en plena recta. Ante el retraso de la obra anunciada en un inmenso cartel, ubicado en Ruta 226 y 65, la culpa se paga igual. Según palabras de las autoridades provinciales, hace 22 años que no se repara la Ruta Provincial 65, cuando estiman que la vida útil es de 15. Llevamos siete años de gracia, y desde aquel triste accidente que dejó varias vidas de la familia Allende, el costo se pagará siempre. No importa cuál sea la causa del accidente en cuestión.
¿Pueden los Intendentes ?
Esteban Hernando (Daireux), Enrique Tckacick (Henderson), Néstor Alvarez (Guaminí) y Eduardo Bucca (Bolívar, son los intendentes que están afectados por la Ruta 65 y su estado. Los bacheos serían una salida rápida y que permita mejorar las condiciones de manera sustancial. El tema es “ponerse de acuerdo”, y conformar un equipo de trabajo que lo permita. El otro tema es saber si Vialidad Provincial permite que los municipios trabajen en la ruta. Porque no sería la primera gestión que se encontrara con esas trabas. Cada vez que se “mete mano” en la ruta, se requiere de la autorización del ente provincial. Parece sencillo pero no lo es, la máquina que permita consolidar el bacheo tendría un costo estimado de 30 mil pesos, ya que no se puede utilizar cemento común, visto está que las reparaciones en ese sentido duran muy pocos días, ya que dos materiales distintos no amalgaman como deben hacerlo. Daría la sensación que , por el momento, los cuatro mandatarios comunales están atrapados en la maraña burocrática y desmanejo provincial. Resta saber si, juntos, pueden encontrar una salida a un tema candente y de alto costo hacia la comunidad