NOTA CON VIDEO
17 de agosto de 2026
El Hogar Mi Casita recibió la distinción "Valores Humanos" de la Fundación El Arte de Vivir
Este domingo 16 de agosto, Violeta Vaquero recibió el reconocimiento para la institución de la avenida Pedro Vignau. Cabe destacar que cumple una función clave en el alojamiento, alimentación, educación y formación de niños y jóvenes que la justicia asigna a este espacio. La entrega la realizó Marcelo Foglia.-
Fundamento-Pablo Nemi
El Hogar Mi Casita, en nuestra ciudad de Bolívar, no es solamente una institución. Es como su nombre lo dice, una casa. Una casa que a lo largo del tiempo abrió sus puertas para recibir a niños, niñas y adolescentes que necesitaban mucho más que un techo.
Necesitaban cuidado, necesitaban paciencia, necesitaban ser escuchados. Y sobre todo necesitaban afecto. Quienes forman parte de este hogar, cuidadores, profesionales y tantas personas de nuestra comunidad saben que cada historia es diferente, que detrás de cada niño hay una historia.
Muchas veces es difícil, pero también hay una oportunidad. Por eso el trabajo cotidiano no se mide solamente en tareas, se mide en gestos, en una merienda compartida, en una palabra dicha a tiempo, en una mirada que escucha, en una presencia que acompaña. Con los años el Hogar Mi Casita se fue convirtiendo en un lugar profundamente significativo para Bolívar.
No solo por la importante función que cumple en la protección de las niñas, sino por todo lo que representa. Es un espacio donde se intenta reconstruir día a día algo tan esencial como la confianza. Allí se transitan momentos importantes, esperas, reencuentros, cambios, incertidumbres y nuevos comienzos.
Y en cada uno de ellos el Hogar está presente, sosteniendo, conteniendo, acompañando. Sin reemplazar a quienes deben estar, pero sin soltar la mano de quienes necesitan sentirse acompañados. Porque en definitiva Mi Casita no es solamente un lugar de paso, es un lugar que deja huella.
Un lugar donde, aun en medio de situaciones difíciles, se intenta sembrar algo que puede cambiar una vida. La posibilidad de sentirse cuidado, escuchado y querido. Y quizá no haya tarea más humana que esa.
Por todo lo que hacen, por cada historia que acompañan y por cada niño al que ayudan a recuperar la confianza, gracias Hogar Mi Casita por ser esa casa que abre sus puertas cuando más se necesita.
Violeta Vaquero-Hogar Mi casita
Yo quiero decir muchísimas gracias a quienes han hecho esta redacción, que nos han tenido cuenta por la labor que realizamos. Y yo quiero agradecerle a todos los que componen el Hogar Mi Casita, que sea la institución que en este momento es para acoger a los chicos.
Y sobre todo también agradecerle a la comunidad, que en todo momento y en todo lugar siempre nos acompañan, desde distintos lugares y con distintas cosas. A todos, muchísimas gracias!!!